El plátano del "telón de acero"

El plátano del "telón de acero"

03/07/2018

Allá por los años noventa del siglo pasado, el banano ecuatoriano empezó a venderse en Irán. Un hombre del país persa, con buenos contactos y capital suficiente, pasó una semana a las puertas de Reybanpac, una exportadora de Guayaquil, esperando lo impensable. Quería llevar plátanos a Oriente Próximo. El gerente de la entonces modesta bananera fue el único en Ecuador que le atendió, aunque sin mucha fe. "Vendamos la fruta en Irán. Conozco a la gente adecuada", le propuso el extranjero a Vicente Wong, el hijo del fundador de la compañía bananera. Él, incrédulo, condicionó el negocio a lo imposible: "Si me traes un contrato para todo un año y una garantía por adelantado, cerramos el acuerdo". El hombre se marchó. Pero volvió días después con lo pactado. Wong no pudo negarse. Así comenzó la expansión de la bananera, fundada por su padre en 1977, que poco a poco se hacía espacio en todo el mundo.  

Reybanpac (acrónimo de Rey Banano del Pacífico) es ahora la segunda exportadora de banano ecuatoriano y en 2015 llegó a ser la mayor empleadora del país andino con 5.993 trabajadores. Pero hace 40 años, sufría para colocar sus productos en otros países. Competía desde Ecuador con dos gigantes del banano, Dole Ecuador y la Exportadora Bananera Noboa, que surtían de fruta los supermercados de Europa y Estados Unidos.

A su fundador, Segundo Wong Mayorga, de padre chino y madre ecuatoriana, no le quedó otra opción que buscar clientes en los países detrás del antiguo Telón de Acero para dar el salto desde intermediario entre agricultores y exportadores a verdadero exportador bananero. Hoy, Rusia es el principal destino de la fruta nacional y, de hecho, Ecuador es casi su principal proveedor. El 98 % de las importaciones rusas de banano tiene origen ecuatoriano. Para Reybanpac, también es un socio importante: el 20 % de las 450.000 toneladas de banano que exportan al año va a ese país.